Los contratos y documentos legales suelen estar repletos de términos técnicos y cláusulas extensas que pueden resultar difíciles de interpretar para la mayoría de las personas. En este contexto, la inteligencia artificial (IA) se presenta como una herramienta útil para ofrecer una explicación inicial en un lenguaje más accesible y para detectar aspectos que requieren mayor atención.
No obstante, simplemente solicitarle a una IA que resuma un contrato puede no ser suficiente. Una instrucción demasiado general podría omitir información crucial, como penalidades, plazos, obligaciones y condiciones que limiten ciertos derechos. Por ello, se sugiere utilizar un prompt detallado que especifique qué aspectos deben ser analizados con mayor profundidad.
La Frase Efectiva para Resumir Documentos Legales
La frase recomendada para que la inteligencia artificial realice un resumen de un documento legal es: “Analizá este documento legal y resumilo en lenguaje claro y sencillo. Identificá: 1) qué obligaciones asume cada parte, 2) derechos de cada parte, 3) plazos y fechas importantes, 4) costos, pagos o penalidades, 5) condiciones de rescisión o terminación, 6) cláusulas de renovación, 7) responsabilidades y posibles riesgos, 8) restricciones o condiciones que puedan afectarme, y 9) cualquier cláusula inusual, ambigua o especialmente importante. No omitas información relevante ni inventes nada. Indicá el número o título de la cláusula donde aparece cada punto. Al final, incluí un apartado de ‘Puntos que debería revisar antes de firmar’. Si algo no queda claro en el documento, señalalo explícitamente en lugar de asumir.”
Esta instrucción está diseñada para que la herramienta no se limite a ofrecer una síntesis general. Al solicitar que se identifiquen obligaciones, derechos, costos y condiciones de terminación, se facilita una visión más estructurada del documento, permitiendo una búsqueda más efectiva de los puntos centrales.
Consideraciones Adicionales al Usar IA
Además, es posible incluir indicaciones específicas para detectar la letra chica que podría pasar desapercibida. Por ejemplo, se puede pedir que se preste especial atención a cláusulas que establezcan permanencias mínimas, renovaciones automáticas, penalidades, limitaciones de responsabilidad, confidencialidad, propiedad intelectual, tratamiento de datos, jurisdicción y mecanismos para resolver conflictos.
A pesar de las capacidades de la inteligencia artificial, es importante tener en cuenta que sus resultados no deben ser considerados como un reemplazo del asesoramiento jurídico profesional. Esto es especialmente relevante en contratos de alquiler, laborales, comerciales o documentos que impliquen obligaciones económicas significativas. Cualquier cláusula que genere dudas debería ser revisada por un experto.
La inteligencia artificial puede actuar como un primer filtro para comprender mejor un documento y formular las preguntas adecuadas antes de su firma, pero la interpretación definitiva de sus efectos legales siempre dependerá del contexto y de la legislación aplicable.
Fuente: La Nación
