En un taller de San Antonio de Areco, Josefina Stagnaro, bióloga y artista del papel, está llevando su pasión por la naturaleza a un nuevo nivel. Este año, ha sido seleccionada para exponer en la Bienal Homo Faber, un evento de artesanía contemporánea de renombre internacional que se celebra en Venecia.
La curadora Luján Cambariere eligió a Stagnaro para presentar sus esculturas de aves, destacándose la obra “Garzas Chiflonas y Un Huevo en su Nido”. Esta pieza forma parte de la instalación An Infinite Birdsong (Un eterno canto de pájaros), un espacio que invita a los visitantes a reflexionar sobre la conexión entre el ser humano y la naturaleza.
La muestra, que se exhibirá durante todo septiembre en la Fondazione Giorgio Cini, reúne a artesanos de todo el mundo bajo el lema An Island of Light (“Una isla de luz”). La dirección artística es obra de la diseñadora británica Es Devlin, quien ha creado un recorrido inmersivo que fusiona talento, materiales y saberes.
Stagnaro ha logrado combinar su formación científica con su pasión artística, utilizando materiales inusuales como guías telefónicas recicladas para dar vida a sus esculturas. Cada detalle de sus obras refleja una profunda observación del mundo natural, donde cada pluma y curva se construyen con precisión.
En la exposición, su trabajo comparte espacio con piezas de joyerías de renombre como Cartier y Van Cleef & Arpels, lo que resalta una idea central de Homo Faber: el valor de una obra artística no se mide solo por su material, sino también por el conocimiento y la dedicación invertidos en ella.
Stagnaro expresa que su deseo es que el público reconozca que “todo lo bueno en la vida lleva tiempo”, un mensaje que resuena en una era dominada por la inmediatez. Sus aves de papel son una representación de la atención al detalle y la transformación de lo simple en lo extraordinario.
La Bienal no solo ofrece instalaciones, sino también talleres participativos y experiencias gastronómicas, acercando al público a oficios que perduran gracias a la transmisión de conocimientos a través de las generaciones. La presencia de Stagnaro simboliza cómo la excelencia puede surgir de lugares humildes y demuestra que la ciencia, la naturaleza y el arte pueden coexistir y dialogar armónicamente.
Las aves de papel que ahora habitan en Venecia son un recordatorio del poder universal de la artesanía, capaz de unir culturas y perspectivas diversas.
Fuente: La Nación
