Metrotel, una empresa argentina de telecomunicaciones con más de 30 años de trayectoria, se posiciona en el centro de una de las operaciones más significativas en el sector de telecomunicaciones del país. Hasta ahora, la compañía había mantenido un perfil bajo, enfocado principalmente en ofrecer servicios a empresas y pymes.
La Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) estableció como condición para aprobar la compra de Telefónica por parte de Telecom, que esta última debía desprenderse de parte de sus clientes y activos. En este contexto, Metrotel asumirá la cartera de usuarios que Telecom debe ceder.
Este movimiento representa un cambio considerable para Metrotel, que hasta ahora se había concentrado en un modelo de negocio corporativo. Con esta nueva adquisición, la compañía pasará a gestionar más de seis millones de clientes de telefonía celular y alrededor de 200.000 usuarios de internet, lo que marca un salto a un mercado de consumo masivo.
Metrotel cuenta con una infraestructura robusta, incluyendo más de 8000 kilómetros de fibra óptica que abarca diversas provincias argentinas. En su sitio web, la empresa resalta su especialización en internet dedicado, redes privadas, soluciones de ciberseguridad, así como servicios de telefonía para empresas.
Uno de los principales retos que enfrentará Metrotel será la gestión de esta nueva base de clientes. Deberá establecer una estructura eficiente para manejar la facturación, atención al usuario, reclamos y administración de líneas, todo a una escala considerablemente mayor que la que su modelo anterior requería.
La continuidad de los servicios durante la transición es otra preocupación clave. Los usuarios se preguntan sobre el futuro de sus planes, facturación y los canales de atención una vez que Metrotel asuma la cartera de Telecom. La empresa, cuyo nombre legal es CPS Comunicaciones SA, está liderada por su CEO, Sebastián Bardengo, junto a un equipo directivo que incluye a Iván Pérez como CFO, Gustavo Vidal como CCO y Germán Garay como COO.
Este cambio de escala no solo implica un desafío técnico, sino también la oportunidad de que Metrotel se convierta en un jugador fundamental en el mercado argentino de telefonía, aprovechando su experiencia y sólida infraestructura en el ámbito corporativo.
Fuente: La Nación
