
El duelo entre Turquía y Paraguay por la segunda fecha del Mundial 2026 hirvió desde el comienzo, como se preveía. Era casi una cuestión de supervivencia para ambos. Un gol tempranero de Matías Galarza Fonda, a los 64 segundos, sería el único del partido en Santa Clara, y en su momento elevó considerablemente la temperatura entre los protagonistas. Y en uno de los tantos tumultos generados por el nerviosismo del contexto, Miguel Almirón fue protagonista de la aplicación de una regla que antes del certamen fue exigida por Gianni Infantino, presidente de FIFA.
Cuando ya se jugaba tiempo adicional del primer período, turcos y paraguayos volvieron a trenzarse en una discusión; cada infracción, roce o simulación activaba el frente a frente. Y también, protestas al árbitro salvadoreño Iván Barton. Y en medio, el defensor lateral Mert Muldur reclamó ampulosamente y al instante que el 10 paraguayo, ex atacante de Lanús en el fútbol argentino, se había tapado la boca al hablarle.
Entonces, los compañeros se desesperaron al exigir la intervención del VAR, que terminó hallando la imagen y convocando al juez para que la revisara. Tras observar unos pocos segundos el video, Barton dio la sentencia: expulsión directa a Almirón, que dejó a Paraguay con diez hombres en medio de la urgencia por ganar, aunque con ventaja en el tanteador. La segunda mitad del encuentro sería un suplicio para Paraguay, pero concluiría con un enorme alivio y alegría: el 1-0 mantiene en carrera al ganador, a la vez que eliminó a Turquía. El director técnico Gustavo Alfaro, sus colaboradores y sus dirigidos festejaron serenamente dando vueltas en la cancha ante los miles de hinchas albirrojos que poblaron las plateas del estadio de Santa Clara.
El pedido de Infantino para que estas situaciones quedaran contempladas por la reglamentación surgió luego del episodio en el que en un Benfica vs. Real Madrid de la última Champions League, este año, Vinícius Júnior denunció ante el árbitro al argentino Gianluca Prestianni por haberle dicho “mono” tapándose la boca con la camiseta. Aquella noche en Lisboa el brasileño activó el protocolo antirracismo que detiene un partido, pero no quedó solo en eso.
¡ALMIRÓN EXPULSADO POR TAPARSE LA BOCA!
Paraguay se quedó con 10 jugadores tras ocultar sus labios mientras le dijo algo a Mert Müldür.
Primera vez que se aplica la nueva regla.#MundialEnDSPORTS #FIFAWorldCup pic.twitter.com/mJcQAl42nd
— DSPORTS (@DSports) June 20, 2026
Las autoridades de UEFA estudiaron el caso y, en medio de la indecisión por no poder saber exactamente qué había dicho el delantero surgido en Vélez, apareció el mandamás de FIFA, y su opinión propició la norma que resultaría aprobada por International Board y agregada al reglamento. Finalmente, Prestianni fue suspendido por tres partidos y, como el fallo fue emitido a fines de esta temporada, terminó incluyendo dos encuentros del Mundial si Prestianni era citado por Lionel Scaloni para la selección argentina. Eso le quitó las chances que tenía y el joven de Benfica quedó descartado automáticamente.
“Si un jugador se cubre la boca y dice algo, y eso tiene una consecuencia racista, entonces tiene que ser expulsado, obviamente”, dijo Infantino cuando tocó el tema por primera vez. Y lo fundamentó: “Debe existir la regla porque un jugador ha dicho algo que no debería. De lo contrario, no habría tenido que cubrirse la boca. Si no, no tiene nada que ocultar”. En consecuencia, apareció la ley Prestianni, estrenada en el Mundial debido a la ingenua, e irrespetuosa, actitud de Almirón.
La norma se propone frenar los insultos ocultos. En tiempos en los que las cámaras captan hasta los diálogos más cordiales que los futbolistas pretenden no compartir, ponerse una mano delante de la boca en una situación de confrontación y tensión como la que hubo entre Paraguay y Turquía supone una conducta antideportiva y la expulsión. Claro que, si el diálogo es amigable, la regla no se activa.
Fuente: La Nación
