Con la llegada de septiembre y la llegada de la primavera, muchas personas aprovechan para realizar un orden general en sus hogares, incluyendo la renovación del placard y la eliminación de objetos innecesarios. Esta misma lógica puede aplicarse a los dispositivos móviles, donde es común acumular aplicaciones que fueron descargadas para ocasiones puntuales y que, con el tiempo, han quedado en el olvido.
Revisar las aplicaciones instaladas puede resultar en una liberación de espacio y una mejor organización del dispositivo. Una de las categorías a considerar son las apps de viajes. Aplicaciones como Booking, Airbnb, Uber o Cabify pueden haber sido útiles durante vacaciones pasadas, pero si no hay planes de viaje en el horizonte, podría ser innecesario mantenerlas en el celular.
Otra categoría a revisar son las apps de compras. Es habitual descargar aplicaciones de tiendas para aprovechar promociones o realizar compras específicas, pero si estas no se utilizan con frecuencia después de la compra, es posible que sea el momento de eliminarlas.
Las aplicaciones de edición de fotos y videos también merecen atención. Herramientas como CapCut, Canva y Lightroom pueden ser útiles en ciertos momentos, pero es fundamental evaluar si realmente se utilizan o si solo ocupan espacio en el dispositivo.
Los juegos, que a menudo se descargan para entretenimiento temporal, también suelen quedar olvidados. Muchas veces, estos juegos permanecen meses sin ser abiertos, convirtiéndose en candidatas a la eliminación.
Además, es recomendable prestar atención a las aplicaciones duplicadas. Tener múltiples navegadores o herramientas que cumplen funciones similares puede ser innecesario si solo se utiliza una de ellas. Por último, una regla sencilla es revisar aquellas aplicaciones que no se han utilizado en meses. Si una app ha estado instalada sin abrirse durante un tiempo prolongado, es un buen indicador de que podría ser eliminada.
Sin embargo, eliminar una aplicación no siempre es la única opción. En dispositivos Android, existe la posibilidad de archivar aplicaciones que se utilizan poco. Esta función elimina parte del software y los archivos temporales, pero conserva el ícono y los datos para facilitar su recuperación. En el caso de los iPhone, se puede optar por la desinstalación automática de apps inactivas cuando falta espacio, conservando sus documentos y datos.
Antes de proceder a la eliminación, es importante verificar si la aplicación guarda información relevante, si tiene una cuenta asociada o si existe alguna suscripción activa. Así, esta limpieza de primavera no solo ayuda a recuperar espacio, sino que también contribuye a reducir el desorden digital acumulado en el teléfono.
Fuente: La Nación
