El freno motor es una técnica esencial para mejorar el control de un automóvil en descensos, evitando el sobrecalentamiento y el desgaste excesivo de los frenos. Esta práctica, aunque tradicionalmente asociada a vehículos con transmisión manual, también puede ser aplicada en autos automáticos, aprovechando sus funciones específicas.
En un vehículo con transmisión manual, el conductor puede simplemente seleccionar una marcha inferior para reducir la velocidad mediante la resistencia del motor. Sin embargo, en los autos automáticos, el proceso varía dependiendo del tipo de transmisión y equipamiento del vehículo.
Activando el Freno Motor en Autos Automáticos
Muchos autos automáticos modernos están equipados con un modo manual, además de las posiciones estándar P, R, N y D. Este modo suele estar indicado con los símbolos + y – junto a la posición de conducción.
Cuando el vehículo se enfrenta a una pendiente pronunciada o el conductor desea mantener una velocidad constante durante el descenso, puede mover la palanca desde la posición D hacia el modo manual y reducir una marcha. Si el auto cuenta con paletas de cambio en el volante, también se puede realizar la reducción usando la paleta marcada con el símbolo menos (-).
El tablero del vehículo mostrará una M para indicar el modo manual o el número de la marcha seleccionada, en lugar de la D habitual. A diferencia de lo que ocurre en los vehículos manuales, no es necesario presionar ningún pedal para cambiar de marcha; solo se debe mover la palanca o utilizar las paletas, según el diseño del automóvil.
Transmisiones CVT y el Freno Motor
Algunos vehículos con transmisión CVT no disponen de un modo manual convencional, pero cuentan con funciones específicas para utilizar el freno motor. En estos casos, la palanca tiene una posición identificada con la letra B o L, que adapta automáticamente la transmisión para maximizar el efecto del freno motor sin necesidad de más ajustes.
Los automóviles automáticos de cuatro velocidades a menudo incluyen posiciones numeradas después de la D. Dependiendo de la intensidad del descenso, el conductor puede optar por las posiciones 3, 2 o incluso 1 para aumentar el efecto del freno motor y disminuir la dependencia del sistema de frenos.
Durante esta maniobra, los inyectores del motor cesan el suministro de gasolina a las cámaras de combustión. El motor permanece en funcionamiento gracias a que las ruedas, impulsadas por la gravedad y la inercia, continúan moviendo sus componentes, mientras que la transmisión limita la aceleración del vehículo.
Fuente: La Nación
