El Día del Niño se ha convertido en una oportunidad ideal para que los padres consideren la incorporación de tecnología en la vida de sus hijos. En este contexto, la solicitud de un primer celular por parte de los niños es cada vez más común, pero esta elección debe contemplar diversos aspectos que trascienden el costo y las especificaciones técnicas del dispositivo.
Desde la perspectiva de expertos en salud infantil, como pediatras y psicólogos, la decisión sobre si adquirir un celular básico o un smartphone depende de las características de acceso que cada tipo de dispositivo permite, así como de la efectividad de sus controles parentales. No existe una edad específica para dar este paso, ya que la madurez y el entorno de cada niño juegan un papel crucial en la decisión.
El celular básico: una opción limitada pero segura
Una de las alternativas disponibles son los conocidos como “dumb phones”, que están ganando popularidad en 2026 como una estrategia para combatir la sobreconexión. Estos dispositivos, al no tener acceso a aplicaciones de mensajería o redes sociales, son menos atractivos para los niños, pero cumplen eficazmente su función principal: permitir la comunicación en situaciones de emergencia.
Los celulares básicos presentan un menor riesgo, ya que ofrecen menos aplicaciones y menor exposición a contenido no supervisado, lo que facilita su configuración parental. Marcas como Nokia, con modelos básicos y de tipo flip, junto con Punkt, son opciones que solo permiten realizar llamadas y enviar mensajes SMS. También se puede optar por restaurar dispositivos BlackBerry antiguos o instalar bloqueadores de aplicaciones en smartphones convencionales, como AppBlock, que permiten programar bloqueos temporales para redes sociales y juegos.
Sin embargo, una desventaja de estos teléfonos es que pueden resultar obsoletos a medida que los amigos del niño comienzan a utilizar WhatsApp y otras redes sociales para comunicarse.
Smartphones y su gestión parental
Si se decide por un smartphone, el aspecto más relevante no es solo la ficha técnica —como la calidad de la cámara o la capacidad de almacenamiento—, sino la efectividad de los controles parentales que ofrece el sistema operativo. En el caso de los iPhone, el ecosistema “En Familia” y la función Tiempo en Pantalla permiten crear una Cuenta Infantil vinculada a la de un adulto. Esto es obligatorio en Argentina para menores de 13 años, según las políticas de Apple.
Con estas herramientas, los padres pueden limitar el uso de cada aplicación, establecer horarios de estudio y descanso, y restringir la descarga de nuevas apps mediante la función “Solicitar la compra”. También es posible filtrar contenidos por edad y bloquear sitios web no apropiados. Apple planea lanzar una nueva versión de estas herramientas, que incluirá un proceso de configuración más simple y opciones adicionales como “Ask to Browse”, que requerirá autorización para acceder a nuevos sitios web.
Por su parte, Android ofrece opciones similares a través de Google Family Link, que permite aprobar aplicaciones, establecer límites de uso y recibir reportes de actividad. Esta plataforma está disponible en dispositivos de marcas como Samsung, Motorola, Xiaomi y Nubia. En todos los casos, estas herramientas no están diseñadas para espiar a los hijos, sino para acompañar su uso responsable. Se aconseja evitar un control excesivo para no generar conflictos familiares.
El momento adecuado para la compra y precios en Argentina
Los expertos coinciden en que el momento de adquirir el primer celular está relacionado con la autonomía del niño, que generalmente se establece cuando comienza a ir solo a la escuela, usualmente entre los 10 y 11 años, aunque esto puede variar según cada familia. Es importante observar cómo el niño maneja sus responsabilidades diarias, como estudiar sin supervisión y realizar tareas sencillas.
Asimismo, se recomienda que el celular permanezca apagado y fuera del cuarto durante la noche hasta los 13 años, ya que muchos niños tienden a utilizarlo para dormir, lo que puede afectar su descanso. El comportamiento de los padres en relación al uso de sus dispositivos también influye en las decisiones de los niños.
En cuanto a precios, el iPhone 14 (128 GB) se encuentra en el mercado argentino a alrededor de un millón de pesos, con opciones de financiación en tiendas oficiales. Los dispositivos Android de entrada oscilan entre $200.000 y $380.000, mientras que los modelos de gama media varían entre $500.000 y $750.000, y los de alta gama superan el millón de pesos.
Fuente: Pdn
