Las celebraciones del Día del Niño son una excelente oportunidad para que los padres consideren la incorporación de tecnología en la vida de sus hijos. En este contexto, la solicitud de un primer celular por parte de los más jóvenes se vuelve común. Sin embargo, esta elección implica analizar varios factores que van más allá del costo y las especificaciones técnicas del dispositivo.
Desde la mirada de pediatras y psicólogos infantiles, así como de acuerdo a las funcionalidades que brindan los teléfonos, la decisión entre un modelo básico o un smartphone depende del acceso que cada uno permite y de la efectividad de sus controles parentales. No hay una edad fija para otorgar este primer teléfono; se debe evaluar la madurez y el contexto particular de cada niño.
El celular básico: ideal para una comunicación segura
Una de las opciones a considerar son los llamados “dumb phones”, que han ganado popularidad como una alternativa para evitar la sobreconexión. Al no ofrecer acceso a aplicaciones como WhatsApp o redes sociales, estos dispositivos pueden parecer menos atractivos para los niños, pero cumplen con su función esencial: la comunicación en situaciones de emergencia.
Estos teléfonos presentan un riesgo menor, ya que cuentan con menos aplicaciones y reducen la exposición a contenido no supervisado, lo que facilita su configuración parental. Dispositivos de marcas como Nokia y Punkt son ejemplos de teléfonos que se limitan a llamadas y mensajes SMS.
También es posible restaurar modelos antiguos de BlackBerry o utilizar aplicaciones bloqueadoras en smartphones convencionales, como AppBlock, que permiten programar bloqueos temporales para redes sociales y otros sitios web. Sin embargo, la principal desventaja de estos teléfonos básicos es que pueden resultar insuficientes si el círculo social del niño se comunica principalmente a través de aplicaciones modernas.
Smartphones y la importancia de los controles parentales
Si se decide optar por un smartphone, el factor clave no radica tanto en las especificaciones técnicas, como la cámara o el almacenamiento, sino en la efectividad de los controles parentales que ofrece el sistema operativo. En el caso de los iPhone, el ecosistema “En Familia” y la función Tiempo en Pantalla permiten crear cuentas infantiles vinculadas a las de los adultos, lo cual es obligatorio en Argentina para menores de 13 años según las políticas de Apple.
Estas herramientas permiten limitar el tiempo de uso de las aplicaciones, establecer horarios para estudiar o descansar, y restringir la descarga de nuevas aplicaciones. También es posible filtrar contenidos por edad, bloquear sitios web inapropiados y controlar compras dentro de las aplicaciones. Recientemente, Apple anunció una nueva generación de estas herramientas que facilitarán aún más la configuración.
En el sistema Android, Google Family Link ofrece funcionalidades similares, permitiendo la aprobación de aplicaciones, la fijación de límites de uso y la recepción de reportes de actividad. Esta plataforma es compatible con dispositivos de marcas como Samsung y Motorola.
Es importante destacar que estas herramientas de control parental no están diseñadas para espiar a los hijos, sino para acompañar su uso responsable de la tecnología. Un uso excesivo de estas herramientas podría generar conflictos familiares. Los especialistas sugieren que es fundamental “estar cerca para cuidar, sin asfixiar”.
Momento adecuado para adquirir el primer celular
Los expertos coinciden en que el momento ideal para comprar el primer celular está relacionado con la autonomía del niño, que típicamente se alcanza al comenzar a ir solo a la escuela, generalmente entre los 10 y 11 años, aunque esto puede variar según cada familia. Es esencial evaluar cómo se maneja el niño con sus responsabilidades diarias, como su capacidad para estudiar sin supervisión o realizar tareas sencillas.
Además, se recomienda que el celular permanezca apagado y fuera del cuarto durante la noche hasta los 13 años para evitar interferencias con el sueño y la concentración. El comportamiento de los padres respecto al uso de sus propios dispositivos también influye significativamente en la adopción de hábitos saludables en los niños.
En cuanto a precios, actualmente el iPhone 14 (128 GB) ronda el millón de pesos, mientras que los dispositivos Android de entrada oscilan entre $200.000 y $380.000, los de gama media entre $500.000 y $750.000, y los modelos de alta gama superan ampliamente el millón de pesos.
Fuente: Pdn
